El pepino como dice el refrán "vale tanto para un roto como para un descosido" como alimento es un buen diurético, mejora la digestión, ayuda a controlar de forma natural la presión arterial, elimina toxinas y ácido úrico. También tiene propiedades cosméticas: hidrata la piel, fortalece el cabello y relaja los ojos cansados.
Esta receta de hoy como muchas del oriente del Mediterráneo tiene una nacionalidad disputada, griegos, turcos, sirios y libaneses afirman que es suya, el caso es que con pequeñas variantes se encuentra en todas sus cocinas.
Nivel de dificultad: Cocina para perezozos.
Ingredientes
- 2 pepinos medianos o uno grande
- 2 tarrinas de yogur griego (puede ser yogur natural, es importante que no sea con sabores o edulcorado)
- 1 diente de ajo
- 1 ramito de eneldo o de cebollino
PreparaciónPelamos el pepino y lo cortamos en lajas finas. Picamos el ajo muy fino, hacemos lo mismo con el eneldo. Lo ponemos todo en un cuenco y lo mezclamos con el yogur. Lo ponemos en la nevera y lo sacamos a la hora de comer. No tiene que estar fría pero si fresca.
Nota lingüística
Por encontrarse tan extendido su uso y ser tan económico su cultivo... y al parecer tan intrascendente es que decimos: "me importa un pepino" o "me importa tres pepinos". Es decir es algo a lo que no damos mucha importancia... sea esto uno o tres.
Trick tip
Si no se va a consumir inmediatamente, es aconsejable abrir el pepino y quitarle el interior junto con las semillas. Esto evitará suelte mucha agua se haga una "sopa" de yogur y pepino.


